Cómo identificar qué magnetotérmico controla cada circuito de tu casa: mapear el cuadro eléctrico paso a paso
Guía práctica para mapear el cuadro eléctrico de una vivienda, identificar qué magnetotérmico apaga cada estancia y dejar todo etiquetado de forma duradera.
Casi todos los cuadros eléctricos que abrimos en casa de un cliente tienen el mismo problema: nadie sabe qué apaga cada interruptor. O las etiquetas se han caído, o están escritas a lápiz hace veinte años, o directamente nunca las puso nadie. El día que necesitas cortar la luz de un enchufe concreto para cambiar un mecanismo, te toca ir bajando palancas a ciegas hasta acertar.
Mapear el cuadro es una tarea de tarde, no necesita herramientas caras y se hace una sola vez. Después, cuando salte un diferencial o quieras manipular una toma, sabes exactamente qué cortar sin dejar el frigorífico, el router o la alarma sin tensión durante horas.
En esta guía te contamos cómo se hace en una vivienda normal: qué necesitas, en qué orden conviene ir, cómo distinguir circuitos C1 a C9, cómo dejar las etiquetas para que duren años y qué errores conviene no cometer.
Por qué deberías mapear el cuadro aunque “ya funciona”
Mientras todo va bien, da igual no saber qué controla cada PIA. Los problemas aparecen el día que necesitas trabajar con seguridad sobre un punto concreto y no puedes cortar la casa entera porque hay un congelador lleno, alguien teletrabajando o un equipo médico enchufado.
Las situaciones típicas en las que el mapeo se vuelve crítico:
- Cambiar un enchufe, interruptor o regulador. Hay que dejar sin tensión el circuito de esa toma sin apagar el resto.
- Localizar una avería. Cuando salta un magnetotérmico o un diferencial y necesitas saber qué consumo lo provoca, el mapa es lo que te ahorra una hora de prueba y error.
- Conectar un electrodoméstico potente (aire acondicionado nuevo, horno, lavavajillas) y comprobar si el circuito al que lo enchufas tiene margen.
- Reformas parciales donde el albañil va a picar pared: hay que dejar sin tensión la zona donde puede aparecer cable.
- Visitas técnicas de la distribuidora, el OCA o el instalador del próximo boletín: si el cuadro está mapeado, la inspección dura la mitad y queda mejor.
- Vender o alquilar el piso. Un cuadro etiquetado da imagen de instalación cuidada y le ahorra horas al siguiente ocupante.
No mapear el cuadro suele acabar con uno de estos dos finales: o se corta el general “por si acaso” cada vez que hay que tocar algo (y se reinician relojes, alarmas y equipos), o alguien manipula una toma confiando en que el interruptor que ha bajado es el correcto y descubre que no.
Qué es exactamente un magnetotérmico y por qué hay varios
El magnetotérmico, también llamado PIA (Pequeño Interruptor Automático), es el interruptor con palanca que protege un circuito frente a sobrecargas y cortocircuitos. Cada circuito independiente de la vivienda tiene el suyo.
La normativa (ITC-BT-25 y ITC-BT-26) define los circuitos mínimos que debe tener una vivienda según su grado de electrificación. En electrificación básica son al menos cinco: iluminación (C1), tomas de uso general (C2), cocina y horno (C3), lavadora-lavavajillas-termo (C4) y tomas de baños y auxiliares de cocina (C5). En electrificación elevada se añaden aire acondicionado (C6), secadora (C7), calefacción (C8) y otros (C9), además de poder duplicar los anteriores si la potencia lo justifica.
Lo que vamos a mapear es qué magnetotérmico físico del cuadro controla qué grupo de enchufes y puntos de luz reales de tu casa. Esa correspondencia es lo que no figura en ningún plano y lo que conviene dejar etiquetado.
Qué necesitas antes de empezar
El mapeo se hace con material doméstico. Si tienes un polímetro o un detector de tensión, mejor; si no, basta con una lámpara de mesa.
- Una linterna potente (el cuadro estará a oscuras cada vez que bajes el general, y la cocina sin luz natural también).
- Una lámpara de mesa o flexo con bombilla que enchufas en cada toma para ver si tiene tensión.
- Un cargador de móvil con LED visible (sirve igual que la lámpara para enchufes ocultos detrás de muebles).
- Un detector de tensión sin contacto (15-20 €, opcional pero muy cómodo para verificar puntos de luz sin desmontar).
- Un cuaderno o, mejor, una hoja con un plano sencillo de la vivienda dibujado a mano.
- Etiquetas adhesivas resistentes (las definitivas se ponen al final, una vez todo confirmado).
- Un ayudante. Mapear solo se puede hacer, pero con dos personas se tarda la mitad: una baja palancas y la otra recorre la casa.
Si no tienes ayudante, ve enchufando la lámpara o el cargador en una toma, vuelves al cuadro, bajas un magnetotérmico, vas a comprobar si la lámpara se ha apagado, lo subes y pasas al siguiente. Es lento pero funciona perfectamente.
Antes de tocar nada: foto y dibujo del estado actual
Antes de bajar ninguna palanca, hazle una foto al cuadro con todos los magnetotérmicos en su posición original. Y dibuja en un papel la disposición física: cuántas filas tiene, cuántos elementos por fila y qué hay en cada hueco (interruptor general, diferenciales, magnetotérmicos, ICP si lo hay, descargador SPD si existe).
Numéralos de izquierda a derecha y de arriba a abajo. Una nomenclatura simple funciona: D1, D2 para los diferenciales; M1, M2, M3… para los magnetotérmicos colgados de cada uno; G para el general y, si lo hay, S para el descargador.
Ese dibujo es la base del mapa. Cuando vayas confirmando qué controla cada elemento, lo apuntarás al lado del número correspondiente.
El método: bajar un magnetotérmico, recorrer la casa, anotar
El procedimiento es sencillo y se repite tantas veces como magnetotérmicos haya.
- Confirma el general arriba. No bajes el general en ningún momento del mapeo: si bajas el general, todo se queda sin luz y no puedes distinguir qué controla cada PIA.
- Sube todos los magnetotérmicos y los diferenciales que estuvieran caídos.
- Baja el primer magnetotérmico (M1) y deja todos los demás arriba.
- Recorre la casa estancia por estancia. En cada estancia: pulsa los interruptores de luz uno por uno, intenta encender la lámpara enchufándola en cada toma, comprueba el frigorífico, el horno, el termo, la lavadora, la nevera del office, el router…
- Anota qué se ha quedado sin tensión. Por ejemplo: “M1 = luz cocina + luz pasillo + tomas encimera lado izquierdo”.
- Sube M1 y baja M2. Repite el recorrido. Anota.
- Continúa con M3, M4, hasta haber probado todos los magnetotérmicos del cuadro.
Una rutina práctica: si trabajas con ayudante, deja una radio o el manos libres del móvil entre los dos. La persona del cuadro avisa “bajo el M3” y la persona de la casa recorre y dicta lo que se ha apagado. Tres horas se convierten en una y media.
Cómo recorrer la casa para no dejarte nada
Para que no se quede ninguna toma sin probar, conviene seguir un orden fijo estancia por estancia, siempre el mismo en cada vuelta. Una secuencia que funciona bien en pisos:
- Vestíbulo y pasillo (techo + tomas + portero automático si lo hay).
- Salón (techo + apliques + todas las tomas de cada pared).
- Cocina (techo + campana + tomas encimera + frigorífico + horno + microondas + lavavajillas + lavadora si está en cocina).
- Office o tendedero (luz + lavadora + secadora + termo).
- Baño principal (techo + apliques espejo + ducha si hay calentador + tomas).
- Baño auxiliar.
- Dormitorio principal (techo + apliques + tomas de cada lado de la cama + escritorio si lo hay + aire acondicionado).
- Resto de dormitorios.
- Terraza o balcón (apliques exteriores + tomas estancas + aire acondicionado exterior si tiene toma independiente).
En cada toma, enchufa la lámpara. Si enciende, ese circuito está activo. Si no enciende, has encontrado un punto del circuito que acabas de bajar. Anótalo.
Para los puntos de luz del techo, pulsa todos los interruptores: la mayoría apagarán bombillas. Si una se queda sin reaccionar al pulsador, ese punto está sin tensión: lo controla el PIA bajado.
Casos típicos que te vas a encontrar
Aunque cada cuadro es un mundo, hay patrones que se repiten en casi todos los pisos:
- Iluminación general (C1). Suele agrupar todos los techos y apliques de habitaciones secas. Si la vivienda es grande, puede haber dos magnetotérmicos C1 (uno por zona).
- Tomas de uso general (C2). Salones, dormitorios, recibidor, despacho. Es el circuito con más tomas: cualquier enchufe que no esté en cocina ni baño suele colgar de aquí.
- Cocina y horno (C3). Vitrocerámica o inducción + horno. En instalaciones modernas suele estar separado por la potencia (puede llegar a 5.750 W si es inducción).
- Lavadora, lavavajillas, termo (C4). Las tres tomas “pesadas” suelen estar juntas. En cocinas amplias el termo puede estar en C5 o en uno independiente.
- Baños y auxiliares cocina (C5). Tomas afeitadora, secador, microondas, campana extractora, lavadora si está en baño.
- Aire acondicionado (C6). En electrificación elevada va aparte. Si tienes splits, mira si los exteriores comparten o tienen circuito propio.
- Iluminación adicional, terraza, exterior, garaje. Suele ser un PIA con menor amperaje (10 A) reservado a alumbrado.
- Domótica o circuitos especiales. Si tienes alarma, videoportero o un cargador de coche, lo lógico es que tengan magnetotérmico propio para poder cortar el resto sin perder la alarma.
Si te encuentras con un magnetotérmico que aparentemente no controla nada, antes de pensar que está suelto, comprueba si hay tomas dentro de muebles, regletas detrás del mueble del salón, alargadores camuflados, motor de persiana, calentador empotrado o algún punto exterior que no hayas visto. También revisa la bañera hidromasaje, el motor de toldo, el timbre o un enchufe en el cuarto de contadores común. Más de una vez aparece así un punto que el dueño no recordaba.
Cómo etiquetar para que dure años
Cuando ya tienes el mapa completo, viene la parte definitiva: etiquetar el cuadro de forma que dentro de cinco años siga siendo legible.
Tres opciones, de menos a más profesional:
Etiquetas adhesivas escritas a mano. Lo más rápido. Una cinta de papel adhesivo o una etiqueta de impresora dymo encima de cada magnetotérmico con el nombre del circuito. Aguanta años si el cuadro está en sitio seco. Inconveniente: la tinta del bolígrafo termina por borrarse con el paso del tiempo y la condensación.
Etiquetas plastificadas o impresas en rotulador térmico. Etiquetas blancas impresas con rotulador, plastificadas o de poliéster, que se pegan a la pared del cuadro o a la propia carcasa. Aguantan más de diez años sin problema y son las que se ven en instalaciones profesionales.
Hoja A4 plastificada en la puerta interior del cuadro. Independientemente de las etiquetas individuales, dejar un esquema impreso pegado por dentro de la puerta del cuadro con la correspondencia “M1 = cocina luz + encimera izquierda” es una solución muy útil cuando el cuadro tiene muchos elementos. Si la puerta lleva imán, sustituirla es trivial.
Texto recomendado en cada etiqueta: el circuito (“cocina”, “salón tomas”, “aire dormitorio”) más, si quieres, el diferencial del que cuelga (“D1 cocina”, “D1 luces”, “D2 tomas”). Evita poner solo “C2” o “M3” sin descripción: lo que necesitas leer un domingo con una avería es “salón + dormitorios”, no un código que tendrías que descifrar.
Mientras lo etiquetas, también es buena idea verificar que cada estancia con humedad (baño, cocina) cuelga de un diferencial tipo A o F, no del tipo AC antiguo, y que no hay magnetotérmicos sin uso ocupando huecos.
Qué hacer si te encuentras un cuadro raro
A veces, mapeando, descubres cosas que conviene revisar con un electricista:
- Magnetotérmicos sin etiquetar que parecen no controlar nada. Pueden estar mal cableados o conectar puntos que no recuerdas. No los dejes así “por si acaso”: un PIA sin función conocida acaba dándote sorpresas.
- Un solo magnetotérmico controla media casa. Indica una instalación antigua sin circuitos independientes según la ITC-BT-25. Cualquier sobrecarga te deja sin luz en muchas estancias. Plantear una renovación parcial del cuadro es lo razonable.
- Diferencial que no salta nunca y no se prueba con su botón “T”. Un diferencial que no salta al pulsar el test está roto. Hay que sustituirlo cuanto antes: no está protegiéndote.
- PIAs viejos sin curva indicada o con curva equivocada. Los magnetotérmicos antiguos a veces no llevan la curva grabada. Si tu instalación tiene motores (aire acondicionado, aerotermia, inducción), revisa que la curva sea la adecuada o pueden saltar al arrancar.
- Cables con colores no normalizados entrando al cuadro: instalaciones anteriores a 2002 pueden tener fase de cualquier color. Conviene pedir comprobación.
- Falta el descargador de sobretensiones (SPD) y la vivienda está en zona con tormentas o con incidencias de la distribuidora. Revisa nuestra guía sobre SPD.
- El cuadro está caliente al tacto. Síntoma de bornes flojos o sobrecarga sostenida. No esperes: corta el general y avisa a un electricista urgente.
Errores frecuentes que conviene evitar
A lo largo de años mapeando cuadros nos hemos encontrado estos tropezones una y otra vez:
- Bajar el general “por seguridad” antes de empezar. No es necesario y te deja sin distinguir nada. Lo que se baja son los PIAs uno a uno, con el general arriba.
- No probar todas las tomas de cada estancia. Las tomas detrás de muebles, regletas escondidas o el enchufe del office se olvidan siempre. Si una toma no se ha probado, no sabes a qué PIA pertenece.
- Olvidar los circuitos sin enchufe visible. Termo, caldera, timbre, motor de persiana, alarma, ascensor privado, depuradora, riego automático: todo cuelga de algún PIA y conviene mapearlo.
- No anotar mientras se mapea. Confiar en la memoria entre estancia y estancia. A la tercera vuelta ya no te acuerdas si la lámpara del pasillo estaba apagada con M2 o con M3.
- Mapear con todos los electrodomésticos en marcha. El frigorífico arrancando puede confundirte (oyes el motor y crees que tiene tensión cuando no la tiene). Mejor cocina en reposo, sin lavadora ni vitro en uso.
- Etiquetar a lápiz. Dura dos meses. Bolígrafo permanente o etiqueta impresa.
- No actualizar el mapa después de una reforma. Si añades un punto de carga, splits o cambias el cuadro, el mapa anterior queda obsoleto. Volver a mapear lleva una hora; trabajar con un mapa equivocado es peor que no tenerlo.
Cuándo conviene llamar a un electricista
Mapear el cuadro es una tarea segura siempre que no abras la tapa interior del cuadro, no manipules cables ni desmontes magnetotérmicos. Bajar y subir palancas es totalmente seguro.
Pídele apoyo a un profesional cuando:
- Encuentras magnetotérmicos sueltos o que controlan circuitos extraños.
- El cuadro huele a quemado, está caliente o hay marcas de calentamiento en algún borne.
- Quieres aprovechar el mapeo para añadir un circuito nuevo o separar uno sobrecargado.
- La vivienda tiene más de 30 años y nunca se ha actualizado el cuadro: probablemente convenga modernizarlo y de paso dejarlo bien mapeado.
- Vas a vender o alquilar y necesitas un boletín eléctrico actualizado: el electricista mapea, etiqueta y emite el CIE en la misma visita.
En electrico24 somos electricistas profesionales y, cuando hacemos un boletín o sustituimos un cuadro, dejamos siempre el cuadro etiquetado. Es trabajo de 20 minutos extras que ahorra horas en el futuro y le da al cliente una instalación que se entiende.
Si tu casa tiene un cuadro sin mapear o estás pensando en sustituirlo entero, pídenos visita: revisamos qué hay, te decimos qué tiene sentido renovar y qué basta con etiquetar bien, y te dejamos todo identificado.
Preguntas frecuentes
¿Es peligroso bajar y subir los magnetotérmicos para mapear el cuadro?
No, siempre que solo muevas la palanca por fuera y no abras la tapa interior. Los magnetotérmicos están diseñados para conectar y desconectar circuitos con carga sin riesgo. Lo único que no debes hacer es manipular cables, desmontar elementos del cuadro ni meter herramientas dentro. Bajar palancas no daña nada: si después de mapear todo sigue funcionando igual, no has tocado nada que no se pudiera tocar.
¿Cuánto tiempo lleva mapear un cuadro entero?
Entre una y tres horas en una vivienda normal de 70-100 m², dependiendo del número de circuitos y de si trabajas solo o con ayudante. Con dos personas y un cuadro de 8-10 magnetotérmicos, hora y media bien aprovechada. Si vas solo y la vivienda es grande, prevé una tarde. Etiquetar al final son otros 20-30 minutos.
¿Qué hago si bajo un magnetotérmico y no se apaga absolutamente nada?
Antes de pensar que ese PIA no controla nada, revisa los puntos menos visibles: tomas dentro de muebles, motor de persiana, timbre, calentador empotrado, alarma, videoportero, alumbrado de terraza o trastero, regletas detrás del mueble TV, enchufe en el cuarto de contadores. Si después de revisar a fondo sigue sin verse nada apagado, no etiquetes ese PIA como vacío: anótalo como "función desconocida" y consúltalo con un electricista. Un magnetotérmico instalado siempre cumple una función; identificarla puede requerir abrir el cuadro con un profesional.
¿Tengo que mapear también los diferenciales o solo los magnetotérmicos?
Conviene apuntar también qué magnetotérmicos cuelgan de cada diferencial. Es información útil porque, cuando un diferencial salta, sabes de inmediato qué grupo de circuitos pierde tensión. Para mapearlo, baja cada diferencial y comprueba qué PIAs se quedan sin alimentación aguas abajo (puedes verlo intentando subir cada uno: el que no sube cuando el diferencial está bajado, cuelga de ese diferencial). Una etiqueta en el diferencial del tipo "D1: cocina + baños" + el mapa de magnetotérmicos te deja el cuadro perfectamente documentado.
Publicado por
Equipo electrico24