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Rótulo luminoso en un local comercial: licencia, instalación eléctrica y horarios en Cataluña

Qué licencia necesita un rótulo luminoso, de dónde debe salir su alimentación, qué protecciones exige la fachada y qué horarios marca Cataluña.

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El rótulo es lo último que se monta al abrir un local y lo primero que ve el cliente. También es la parte de la instalación que se improvisa con más frecuencia: lo coloca el rotulista, que es un profesional del diseño y de la fabricación pero no necesariamente de la instalación eléctrica, y la alimentación se resuelve con lo que hay más a mano. Normalmente un enchufe del escaparate.

Durante unos meses funciona. Los problemas llegan después, y casi siempre en uno de estos tres formatos: el ayuntamiento reclama un permiso que nadie pidió, el diferencial empieza a saltar al anochecer sin motivo aparente, o una inspección detecta que el rótulo está colgado de un circuito que no le corresponde. Los tres se evitan con decisiones que cuestan poco al principio y mucho una vez la fachada está cerrada.

Dos trámites distintos que se confunden constantemente

Cuando alguien pregunta «¿necesito permiso para poner un rótulo?», en realidad está mezclando dos cosas que van por caminos separados.

El permiso municipal del rótulo. Es urbanístico, no eléctrico. Depende de la ordenanza de cada ayuntamiento —de publicidad, de paisaje urbano o de obras, según el municipio— y lo que regula es el aspecto físico: dimensiones, si puede sobresalir de la fachada y cuánto, si se admite banderola perpendicular o solo rótulo en banda, materiales, colores y, en según qué calles, si se admite luz propia. En los cascos antiguos y en edificios catalogados las restricciones son bastante más duras, y ahí es donde más gente se lleva la sorpresa. Lo habitual es tramitarlo como comunicación previa o licencia menor, y el criterio es el mismo que explicamos en la comunicación previa y la licencia de obras en una reforma eléctrica: conviene preguntar antes de fabricar, porque un rótulo ya hecho no se adapta.

El papeleo eléctrico. Es otra cosa y responde a otra pregunta: ¿estoy modificando la instalación del local? Si para alimentar el rótulo se añade un circuito nuevo desde el cuadro, se amplía el cuadro o hay que subir la potencia contratada, entonces sí hay actuación sobre la instalación y hay que documentarla. Si el local es de nueva apertura y todavía está tramitando el alta, el rótulo entra directamente en la instalación que se certifica, como parte del conjunto que se describe en el alta de luz de un local comercial.

La confusión cuesta dinero cuando se descubre tarde: el rótulo fabricado que no cumple la ordenanza hay que rehacerlo, y el circuito improvisado hay que levantarlo.

De dónde tiene que salir la alimentación

Esta es la decisión que más condiciona todo lo demás, y se toma en cinco minutos el día que se monta.

Un rótulo luminoso debe alimentarse con un circuito propio desde el cuadro, con su protección dedicada. No desde el circuito de enchufes del escaparate, ni colgado del alumbrado interior, ni mucho menos desde una base con un adaptador escondido detrás de la cartelería.

Las razones son prácticas antes que reglamentarias:

  • Aislar averías. El rótulo está a la intemperie y es, por definición, la parte de la instalación más expuesta. Si comparte protección con la caja o con la iluminación de sala, cada incidencia en la fachada te apaga el interior del local en hora de venta.
  • Poder apagarlo por separado. Necesitas encenderlo y apagarlo en horarios distintos a los del local, y eso exige un circuito identificable.
  • Dimensionar bien. La tirada hasta la fachada suele ser más larga de lo que parece y pasa por canalizaciones ya ocupadas. Decidir sección y recorrido con el circuito definido evita la caída de tensión y los empalmes en sitios imposibles.
  • Dejar constancia. Un circuito identificado en el cuadro es lo que permite que la siguiente persona que abra esa tapa entienda qué hay.

Aquí aparece el cuello de botella habitual: en el cuadro no quedan módulos libres. Es el momento de mirar el conjunto en lugar de apretar un automático más donde no cabe, y de calcular la reserva con criterio como en cuántos módulos necesita un cuadro eléctrico. Un rótulo, un toldo motorizado y un par de ampliaciones futuras son perfectamente previsibles el día de la reforma.

Qué cambia por estar en el exterior

Un rótulo en fachada es alumbrado exterior, y eso lo mete de lleno en el ámbito de la ITC-BT-09 del REBT, que cubre expresamente los rótulos luminosos y el alumbrado ornamental junto con los proyectores de fachada y los viales privados. Vale la pena leer qué exige la ITC-BT-09 al alumbrado exterior completa, pero hay cuatro puntos que concentran casi todos los defectos que encontramos.

Protección diferencial de alta sensibilidad. Es una instalación accesible, con carcasa metálica tocable desde la calle o desde una escalera, y con humedad permanente. El diferencial de 30 mA no es un extra.

Puesta a tierra de la carcasa. Si el rótulo tiene envolvente metálica y es de clase I, va conectado a tierra. Es el requisito que más veces falta, porque el rótulo llega montado de fábrica y nadie revisa si el borne de tierra se ha usado o se ha quedado libre dentro de la caja.

Grados de protección coherentes. El rótulo, su caja de conexión y los pasos de cable por fachada están a la intemperie. Material de interior en el exterior aguanta un invierno; el segundo ya no. El criterio de IP e IK está desarrollado en grados de protección IP e IK, y para fachada la referencia razonable es IP54 como mínimo, subiendo si la orientación recibe lluvia batiente o limpieza con manguera.

Entradas de cable y caja de conexión. El punto por donde el agua entra en un rótulo casi nunca es el propio rótulo: es el prensaestopas mal apretado, la entrada por arriba en lugar de por abajo, o la caja de registro genérica colocada en vertical para que el agua se acumule justo en la tapa.

LED, drivers y el diferencial que salta al anochecer

Los rótulos actuales son LED, y eso introduce un comportamiento que desconcierta a mucha gente: el diferencial salta justo cuando el rótulo enciende, o a los pocos minutos, y durante el día no pasa nada.

Hay dos efectos detrás. El primero es la corriente de fuga de los drivers: cada fuente de alimentación tiene un filtro que deriva una pequeña corriente a tierra, perfectamente normal en sí misma, pero que se suma si hay varios módulos y se acumula con la que ya aportan el resto de equipos del circuito. Si el rótulo comparte diferencial con la iluminación de sala llena de drivers, el conjunto puede quedar permanentemente al borde del umbral de disparo. El segundo es la corriente de arranque: los condensadores de entrada se cargan de golpe al encender, con un pico breve pero intenso que un magnetotérmico mal elegido interpreta como defecto. Es el mismo fenómeno que describimos en receptores de alumbrado y corriente de arranque LED.

La solución correcta es repartir circuitos y elegir las protecciones acordes al tipo de carga. La incorrecta, que se ve demasiado, es sustituir el diferencial por uno de sensibilidad más alta para que «deje de molestar». Eso no arregla nada: desactiva la protección que cubre a quien toque la carcasa del rótulo subido a una escalera.

Horarios y contaminación lumínica: el detalle catalán

Cataluña tiene normativa propia sobre iluminación nocturna, y al alumbrado publicitario le afecta de forma directa. La Llei 6/2001 d’ordenació ambiental de l’enllumenament per a la protecció del medi nocturn y el Decret 190/2015 que la desarrolla clasifican el territorio en zonas de protección —de máxima a menor— y distinguen entre horario de tarde y horario de noche, con la exigencia de apagar o reducir el alumbrado ornamental y publicitario que no resulte necesario una vez entra el horario nocturno. También limitan la luz que se escapa hacia arriba, lo que en la práctica descarta los proyectores apuntando al rótulo desde abajo sin apantallar.

Lo que conviene llevarse de aquí no es un número, porque la hora concreta, las excepciones y los matices dependen de la zona de protección en la que esté tu calle y de lo que haya regulado tu ayuntamiento. El dato hay que confirmarlo en el municipio antes de programar nada. Lo que sí es generalizable es la consecuencia técnica: el rótulo necesita un sistema de apagado automático, porque confiar en que alguien le dé al interruptor al cerrar no funciona ningún día festivo. Un reloj astronómico o un interruptor horario resuelven el cumplimiento y el consumo a la vez, con las opciones que están en automatizar luces con telerruptor, horario o detector de presencia.

Dejar previsto ese mando en el cuadro cuando se monta el circuito es trivial. Añadirlo después, con la fachada cerrada y el falso techo acabado, ya no lo es.

Errores que se repiten

  • Alimentar el rótulo desde un enchufe del escaparate «provisionalmente», y dejarlo así años.
  • Fabricar el rótulo antes de consultar la ordenanza municipal, sobre todo en casco antiguo o edificio catalogado.
  • Dejar el borne de tierra de la carcasa metálica sin conectar porque el rótulo venía montado.
  • Meter el rótulo en el mismo diferencial que la iluminación interior y acabar subiendo la sensibilidad para que no salte.
  • Entrada de cable por la parte superior de la caja, con el agua siguiendo el cable hacia dentro.
  • Usar caja de conexión y prensaestopas de interior en fachada.
  • No dejar ningún sistema de apagado automático y depender de que alguien se acuerde.
  • Montar el circuito sin reserva en el cuadro, de modo que el siguiente añadido ya no cabe.

FAQ

¿Necesito licencia para cambiar un rótulo que ya existía?

Depende de qué cambies. Sustituir el soporte por otro de las mismas dimensiones y en la misma posición suele ser más sencillo de tramitar que colocar uno nuevo, pero si modificas tamaño, si pasa a ser luminoso cuando antes no lo era, o si añades una banderola que sobresale sobre la vía pública, para el ayuntamiento es una actuación nueva. Que el anterior estuviera ahí desde siempre no garantiza que cumpliese la ordenanza vigente: muchos rótulos antiguos están tolerados pero no serían autorizables hoy. La consulta previa en el ayuntamiento es gratis y evita fabricar algo que luego hay que retirar.

¿Puede montar la parte eléctrica el mismo rotulista?

El rotulista fabrica e instala el soporte, y buena parte del trabajo es suyo con todo el sentido. Lo que no entra en su oficio es intervenir en el cuadro del local para crear el circuito, dimensionar la línea o emitir documentación de la instalación: eso corresponde a una empresa instaladora habilitada. El reparto que funciona bien es que el rotulista deje la caja de conexión del rótulo en fachada y el instalador lleve el circuito protegido hasta ese punto. Coordinarlo antes del montaje evita que cada uno dé por hecho que lo hace el otro, que es exactamente cómo aparecen las alimentaciones improvisadas.

¿Hace falta boletín eléctrico solo por poner un rótulo?

Por el rótulo en sí, no. Lo que determina si hay que documentar algo es si se modifica la instalación: un circuito nuevo desde el cuadro, una ampliación del cuadro o un cambio de potencia contratada sí son actuaciones con papeleo asociado, mientras que conectar a una salida ya existente y prevista para eso normalmente no lo es. En locales de nueva apertura la pregunta ni se plantea, porque el rótulo forma parte de la instalación que se certifica de entrada. Si tienes dudas sobre cuándo aplica, está desarrollado en qué es el boletín eléctrico y cuándo lo necesitas.

¿Por qué el diferencial salta solo cuando enciende el rótulo?

Casi siempre por una de dos causas, y ambas tienen que ver con la electrónica de los LED. Al encender, los drivers cargan sus condensadores con un pico de corriente muy breve que un magnetotérmico de curva inadecuada lee como defecto. Y en funcionamiento, cada driver deriva una pequeña corriente de fuga a tierra que, sumada a la del resto de equipos del mismo diferencial, puede dejar el circuito justo en el límite de disparo: por eso falla al anochecer y no de día. El diagnóstico correcto pasa por medir la fuga real del circuito y repartir cargas, no por poner un diferencial menos sensible.

Si estás montando el rótulo de un local nuevo o quieres dejar de tener la fachada colgada de un enchufe del escaparate, lo más útil es revisar el cuadro y decidir el circuito antes de que la obra se cierre: en ese momento todo es barato y accesible. Podemos verlo contigo en iluminación LED o en cuadro eléctrico.


Publicado por

Equipo electrico24